
Written by Reina Valera 1995 on Noviembre 1st, 2008 in EL SEÑOR REINA.

Bienaventurado el hombre que me escucha,
velando a mis puertas cada día,
guardando los postes de mis puertas. Como los ojos de los siervos miran la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva, la mano de su señora, así nuestros ojos miran a Jehová, nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros. Esto será el holocausto perpetuo que todas vuestras generaciones ofrecerán a la puerta del Tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí.En todo lugar donde yo haga que se recuerde mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren. Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adorenOrad en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu.Orad sin cesar.Prov.8:34 Sal.123:2 Ex.29:42; 20:24 Mt.18:20 Jn.4:23,24 Ef.6:18 I Ts.5:17
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